Marzo 20, 2012

REPÚBLICA DOMINICANA

Hoy os traigo un viaje, o mejor dicho, un país al que no me canso de ir y al que he tenido la suerte de visitar en seis ocasiones, la última, por veinte días.


Si empezara a contar desde el primer viaje hasta el último en este país mas que un blog esto se convertiría en un largo capitulo de un libro.

Aunque lo primero que se me viene a la mente, fue la primera vez que pise suelo dominicano. Las semanas previas al viaje estaba como en un nube ya que era la primera vez que pisaba el ansioso sueño caribeño que tantos años me venia rondando… Después del vuelo, lo primero que llama la atención al aterrizar en Punta Cana es el destartalado aeropuerto de techos de palmera seca (conocido como cana) casi sin paredes y dos cintas de recogida de equipajes mal puestas…

En este primer viaje a la RD, pasé 9 días en los que nunca olvidaré todo lo vivido allí…. No solo porque iba con mi compañero infatigable de viaje si no también porque nos acompañaba una persona muy importante para nosotros y que gracias a ella no paramos de vivir momentos inolvidables… sobre todo ella, ya que a partir de esa primera vez en el país continuaría con una maravillosa aventura que le durará toda la vida.
De esta primera vez me quedo sin duda con el momento de nadar con delfines y nadar junto a tiburones… algo que cuatro años después sigo recordándolo igual que el mismo momento en el que estaba debajo del agua con ellos…. Y como anécdota de esta primera vez, me quedo con la onda tropical de lluvia continua que duró exactamente 5 días, y como dicen que si no puedes con tu enemigo debes de unirte a él, pues esto hicimos, tomamos el sol desde una hamaca lloviendo, nos bañamos lloviendo, paseábamos lloviendo y todo lo que haríamos sin lluvia lo hicimos….

Pero bueno, no me voy a centrar en contar detalladamente cada uno de los viajes a RD, así que voy a contar las cosas que mejores recuerdos me traen.

Una de ellas y que cada vez que me viene a la mente no puedo evitar reírme fue el día que se nos ocurrió salir por nuestra cuenta junto con un dominicano que conocimos la primera vez  y con la persona del primer viaje que volvió con nosotros y con la que mantenía una relación bastante estrecha, algo a lo que llaman amor creo que se podría decir.
A las 12.00 del mediodía por carreteras sin asfaltar y casi selva a través, dos personas mas el conductor subidos en una moto a casi 40º a la sombra… imaginaros el momento, tres personas en una moto. De ahí, a una carretera principal en la cual salía un autobús,  hacia nuestro destino, Higuey. En esta ciudad, recuerdo muchas cosas bonitas y otras no tanto, pero pasamos momentos en ese día que espero que jamás se borren de mi memoria. La vuelta al hotel, exactamente igual que la ida. Un caos.

Las otras veces que he vuelto a este maravilloso país, han estado marcadas por momentos impresionantes, risas, alegrías, huracanes,  atardeceres a ritmo de bachata, largos recorridos por carretera hacia Santo Domingo, La Romana, Higuey y un largo etc.

Aunque he de decir que las últimas veces que he vuelto, las he dedicado integramente al relax, al sol y a disfrutar (bajo mi punto de vista) de uno de los lugares que posee las mejores playas del mundo. Y que poco a poco hemos ido conociendo lugares no tan explotados turísticamente, con hoteles pequeños donde no hechas nada en falta y donde no se olvidan del mas mínimo detalle.

Sin duda ninguna creo que me faltan muchos mas viajes a este maravilloso país, que tanto me da casi sin recibir nada a cambio, cuando estoy allí, me siento parte del entorno, en completa armonía, donde no escucho nada mas que el rumos de las olas, el ritmo de la bachata a lo lejos y el canto de las palmeras con el viento…. Donde tu subconsciente se olvida del mas mínimo problema y donde tienes la sensación de estar flotando continuamente.

Volveré una y mil veces más.



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Febrero 29, 2012

Cuba. Un país para recordar.

Después de un gran viaje siempre dicen que vendrá otro mejor… y en este caso lo afirmo.

El viaje del que voy a hablar hoy surgió con una promesa que hicimos estando en México, en la que decidimos que justo en un año nos volveríamos a reunir los tres para hacer otro viaje, ese viaje de México fue mi especial, ya que fue el primer viaje que hice con una de las personas mas importantes de mi vida.

Después de esa promesa que hicimos no pudimos volver a esperar un año para volver a viajar los tres juntos, así que, seis meses después pusimos rumbo hacía Cuba.


Lo primero que me viene a la cabeza de ese viaje es sin duda alguna, la llegada al aeropuerto, ese aeropuerto lleno de banderitas de todos los países y con unos controles demasiado exhaustivos, largos y pesados después de 10 horas de vuelo.


Nuestra llegada a La Habana coincidió con un huracán que había pasado esa misma mañana, así que la ciudad estaba llena de agua y bastante descontrolada.

Como después de la tormenta siempre llega la calma, al día siguiente el sol radiante nos dio la bienvenida.

Nos dejamos llevar por el encanto maravilloso de las callejuelas de La Habana, sintiendo cada sonrisa que nos dedicaban los cubanos.

Hicimos turismo y visitamos las cosas imprescindibles de la ciudad, pero como en muchos viajes pasa, mas que cautivarte en si por el lugar te cautiva la experiencia vivida en dicho lugar. Mi experiencia fue maravillosa, conocimos a dos personas que nos aportaron muchísimo mas en un día que personas que llevan toda la vida con nosotros. Reímos, comimos, andamos, hablamos y vimos un atardecer tirados en el malecón que duró mas de cuatro cortas y maravillosas horas. Cuando la noche se puso, llego la hora de la despedida, una despedida bastante dura, porque sabías en tu interior que nunca mas volvería a pasar esa situación y que a lo mejor nunca mas volverías a ver a esas maravillosas personas. Recuerdo, que después fuimos a cenar a la famosa bodeguita del medio, y que en la mitad de la cena, el grupo que cantaba en directo se acercó a nosotros para empezar a cantar una canción preciosa, ninguno de los tres pudimos evitar soltar mas de una lágrima debido a la mezcla de sentimientos vividos.


Dos días mas tarde pusimos rumbo hacia Varadero, haciendo un par de paradas en pueblecitos que sin duda merece la pena visitar, me encantó el pueblo de Matanzas, con sus casitas de colores y las sillas en las puertas.


La llegada a Varadero fue espectacular, para que os voy a engañar, un día radiante en un hotel aún mas radiante si cabe, en el que por cierto, luego nos enteramos que grandes personajes famosos se había alojado en el hotel y no me extraña nada por que la privacidad era absoluta.

Aqui los días pasaron lentos y relajados, disfrutando de cada rayo de sol, de momentos de navegación por el mar y momentos de submarinismo, risas, cockteles y atardeceres impresionantes.


Y una vez mas, estamos los tres juntos creando un cuaderno de aventuras vividas y con muchas páginas en blanco de aventuras por vivir. Se cierra así una experiencia inolvidable en tierras cubanas que sin ninguna duda me quedo con la honradez, las sonrisas, la humanidad, humildad y calidez de los cubanos. Creo que todos deberíamos aprender un poco de esas personas que sin tener mucho te lo dan todo.


Nuestra aventura continua.




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Febrero 7, 2012

La maravillosa Tailandia

Recuerdo, desde que tenía unos 12 o 13 años las ansias por visitar Tailandia…. Después de recorrer muchos países, aun se me resistía el gran continente asiático.
Esta aventura comenzó cuando planteándonos un nuevo destino para el mes de octubre surgió la idea de ir por fin a esa parte del mundo tan esperada y que por ese entonces no había surgido, y ese era el momento, lo sabía.

Cuando decidimos finalmente visitar Tailandia, nos pusimos manos a la obra a buscar hoteles y recorridos… llegamos a la conclusión de que no quería un tour organizado y nada que se le pareciese, al igual, que tampoco quería un viaje en el que estuviéramos cada dos noches cambiando de ciudad, así que nos decidimos por visitar Bakgkok, la capital y las maravillosas playas del sur de Tailandia, concretamente Phuket.

El día 6 de octubre, por fin, pusimos rumbo a nuestro primer destino en Tailandia, Bangkok:
Me acuerdo de esa maravillosa sensación que se siente cuando bajas del avión y es entonces cuando de verdad te das cuenta de que estás en un país nuevo que te mueres por ganas de visitar. Y si, he de decir que solo me bastó el camino en coche desde el aeropuerto hasta el hotel para darme cuenta de que ese país me cautivaría y que nunca nunca lo olvidaría.

Los días en Bangkok pasaron rápido, pero muy bien aprovechados, me deje llevar por cada sonido, cada sabor, cada gesto y cada maravillosa sonrisa de los tailandeses. Respiraba hondo, inhalaba el fuerte olor a incienso de los templos e intentaba meditar y hablar con mi interior en cada figura de Buda que me encontraba, mientras mis pies descalzos sentían el frío suelo del templo. Te arrodillabas y contemplabas con admiración la fe de los budistas.

Después pisabas asfalto, mercadillos y puestos de comida y también te dejabas llevar por esa sensación de estar en armonía con el país en el que te encuentras, viviendo el momento y olvidándote absolutamente de todo.

Cinco días después pusimos camino hacia Phuket:
Después del vuelo y de mas de una hora de camino por carretera llegamos al hotel, un hotel, que sin saber de su existencia antes de organizar el viaje, tenía la sensación de que toda mi vida había querido estar allí.

Fue realmente un sueño cumplido cuando nos acompañaron hasta nuestra villa, una maravillosa pool suite villa, con un terraza inmensa, lago de nenúfares, piscina y una zona chill out desde la que se podía ver el mar y los islotes y todo rodeado de vegetación, como un regalo envuelto con un maravilloso papel y un gran lazo.

En Phuket, nos dejamos seducir por la palabra placer 100%, masajes, sol y días larguísimos en Bon Island, un islote privado y con una playa paradisiaca y desierta solo para tí desde la que accedias en lancha desde el muelle del hotel. Y por si esto era poco, en la propia playa te esperaba una cabaña de madera entre los árboles con una inmensa cesta de frutas. Me acuerdo, de los viajes en lancha de vuelta al hotel, en los que los colores del atardecer eran impresionantes y el agua se volvía de un intenso color naranja.

También tuvimos tiempo de visitar la caótica ciudad de Patong entre algunas otras mas, donde terrazas, puestos, mercadillos, música, compras y mucho bullicio nos despertaba del edén donde nos encontrábamos en Rawai que era donde estaba el hotel.

Después de ocho días en Phuket, nos tocaba volver y finalizar así nuestro inolvidable viaje a Tailandia, un país en el que sin duda alguna, algún día volveré, sin prisas, para dejarme llevar por cada pueblo y cada ciudad que forman este maravilloso destino.

Y antes de despedirme, quiero dejar una cosa que aprendí durante esos días; Cuando los budistas recitan los mantras con el japa mala, compuesto por 109 cuentas, de las cueles 108 son iguales, excepto una que es especial, que al tocarla mientras meditas, debes parar, y dar las gracias a todo y a todas aquellas personas que te han aportado algo a lo largo de tu vida, una vez hecho esto, continuas recitando mantras para llegar al equilibrio personal que a tantos nos hace falta.




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Febrero 3, 2012

Marrakech

Hola a todos!

Hoy estaba recordando mi primer viaje…. que mas que un viaje en si, fué una bonita historia de amor… de esto hace ya casi cuatro años cuando pisé suelo marroquí, a su lado.

Empiezo desde el principio; todo empezó cuando una compañía telefónica me regalo unos billetes de avión para volar a cualquier parte de España y Marruecos, en ese entonces mi sueño desde hacía años era ir a Marrakech…. y dije, esta es la mía, me iba y solo.
Entre octubre y marzo que era la época que tenía para utilizar esos billetes, conocí a una persona muy muy especial, lo que se llama amor a primera vista. Después de unas cuantas citas le dije que en marzo me iba de viaje y que me iba solo, además de su cara de espanto por el país al que iba y porque me iba solo, su contestación? de ninguna manera, cuando has dicho que nos vamos…? y si, ahí empezó la aventura.

El día 8 de marzo de 2008 poníamos los dos rumbo a Marrakech, una aventura porque no solo iba a un país que me moría de ganas de visitar, sino también porque me iba con una persona a la que conocía desde hacía dos meses y que me tenía enamorado perdido.

Los días en Marrakech, fueron un sueño hecho realidad, nos conocimos, nos recorrimos cada rincón de esa maravillosa ciudad y no nos preocupamos ni por nada ni por nadie, solo los rincones de la medina fueron testigo de esos maravillosos días y sin duda de un viaje, mi primer viaje, que nunca olvidaré.

Hoy en día sigo con esa maravillosa persona y compañero de cada uno de mis viajes, sin el cual, no sería lo mismo recorrer tantos y tantos km de un país a otro. Esa persona que confía plenamente en mi, que se muere por verme y hacerme feliz cada segundo de mi vida.




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Febrero 2, 2012

New York!

Buenos días a todos!

Como ya sabéis algunos, estoy recién llegado de un maravilloso viaje a Nueva York, y digo maravilloso porque partiendo de que el simple echo de viajar es maravilloso, este último gran viaje lo ha sido por muchas razones…. vengo renovado, con ansias y con ganas de empezar nuevos planes y nuevos proyectos! (aunque eso me pasa siempre que viajo).
Sé que tengo muy mitificada esta ciudad, entre otras cosas porque llevaba muchísimos años queriendo ir y dejarme cautivar por la gran manzana, al final, salió este plan, irnos a Nueva York, aunque en un primer momento no era el destino, pues siempre que pensaba en esta ciudad me decía a mi mismo, paciencia, irás, pero vete con la cartera muy llena y date todos los caprichos que quieras.
Surgió y nos fuimos para allá, y como era de esperar, nada mas poner pie en suelo americano, un elegante hombre negro con un elegante traje, sombrero y gabardina nos esperaba en la terminal de llegadas para llevarnos en una elegante e increíble limusina hacía el hotel…. y sí, fue ahí cuando empecé a soñar de verdad y decir, si ahora si, estoy en Nueva York…. mi sueño se confirmó cuando desde la ventanilla vi el Brooklin Bridge iluminadísimo a ritmo de una maravillosa canción de Adele que sonaba en la radio americana, baje la ventanilla, dejé que el frio aire neoyorkino me diera en la cara, cerré los ojos y escuché la música…. Manhattan, aquí estoy!




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Febrero 1, 2012

Comienzo

Hola:
Muchas personas que me conocen siempre me han dicho que porqué no escribía un blog, un libro o algo que diera a conocer mis viajes, mi día a día… en definitiva, un poco de mi y de todo lo que me rodea… Bien, después de mucho pensarlo, aqui estoy, con ganas e ilusión.
Solo espero que me conozcais un poco más, que disfruteis leyendo tanto como yo escribiendo, que me dejeis comentarios con vuestros pensamientos y con lo que os transmito…
Este, no es un blog de viajes como muchos otros en los que se centran en monumentos e informaciones turísticas… Creo 
el blog con la intención de que conozcais lo que me transmite cada viaje, como hace que me sienta cuando estoy en un país desconocido…

Nos vemos en el camino.




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